Breve historia de Calypso Tour
Ya no soportaba trabajar para los demas. La vida de asalariado no era fiesta cada domingo. Si lo fuera, todo el mundo se precipitaría para ofrecer sus servicios a algun jefe. Precisamente, estaba harto de ver cómo mi jefe se miraba el reloj cada mañana a mi llegada. Asi que me instale por mi cuenta. Ahora soy yo el jefe y tengo empleados para mi solo. Desde entonces, soy yo quien mira el reloj cada vez que los veo llegar con prisas a la oficina. La diferencia entre los empleados y el empresario se nota a final de mes, cuando el segundo lloriquea por tener que pagar a los primeros que saltan de alegria sin disimularlo. La otra diferencia se llama sistema de contribuciones. El empleado no tiene ninguna preocupación con los impuestos que ya le son deducidos desde la fuente, a su espalda y sin dolor aparente, mientras que el jefe se hace trasegar con sifón a la fuente, a la desembocadura en medio del vado y a cada meandro. Una agencia de viajes, es una sociedad minera que explota yacimientos a cielo abierto sin explosión de grisú. Estos filones tienen como nombre el cielo azul despejado, el sol sin quemaduras, la playa sin peñascos, el mar sin tempestad, la gastronomía sin colesterol, la música folklórica sin escándalo nocturno, las compras sin estafa, la libertad sin riesgo, la excursión a pie sin ampolla, el artesanado sin pacotilla, el deporte sin cansancio, la naturaleza sin mosquitos, el calor sin sudor, la frescura sin lluvia, la masa de gente sin robo, la sorpresa sin choque, la tranquilidad sin rutina, el sueño sin pesadilla y la montaña sin tormentas. Es tanto como decir que vendo la cuadratura del círculo. ¡ Y funciona! He creado mi agencia en Tánger en 1988 y la bauticé Calypso Tour en memoria de la isla próxima a Tánger donde Ulysses había desembarcado en periodo de su periplo y donde fue retenido mucho tiempo con una obstinada insistencia por la ninfa Calypso. Todo un símbolo, la cumbre de la hospitalidad. Al principio miraba a las moscas volar despeocupandose de las telarañas en la puerta de entrada, pero cuando estalló la guerra del Golfo, hasta las moscas dejarón de venir. Estuve a punto de cambiar el nombre de mi agencia en Apocalypso Tour, pero resistí. Para no parecer presuntuoso al exceso, he preferido no poner Tour, correspondiente a Viajes, en plural. Con la esperanza de ofrecer al menos uno. Afortunadamente, sobrepasé mi esperanza organizando varios Tours sin darle mas "vueltas" al tema. Por lo tanto, guardé esta palabra al singular cuando me di cuenta que cada tour es único porque cada cliente es singular. Ese cliente, es ella, es él, es usted.
Lotfi Akalay www.lotfiakalay.com
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